Sikandra y el mausoleo de Akbar

Sikandra

Nos quedaba una sola visita en Agra: a unos 10 kms. en las afueras de la ciudad se encuentra el templo de Sikandra, el conocido como mausoleo de Akbar. Es un templo precioso, como la mayoría de los que hay en la India, pero un consejo, si lo visitáis hacedlo antes del Taj Mahal porque es tanta la belleza de éste que todo el resto queda a la sombra.

Es lo que me pasó con Sikandra. Muy bonito, sí, pero yo hubiera preferido ese día no ver nada más e intentar recordar y asentar lo que mis ojos aún conservaban en sus retinas.

No obstante, ésta es una visita que no debéis perderos a vuestro paso por Agra. A mí, particularmente, lo que más me sorprendió es que las grandes instalaciones que tiene, incluyendo sus jardines, están literalmente infestadas de monos y ciervos que no tienen problema para acercarse a los visitantes y pedir o robar comida.

El mausoleo comenzó a construirse en el año 1605 por el emperador Akbar, pero fue su hijo, Jahangir quien lo finalizó años después, en el 1613. Es por ello que el templo tiene una curiosa mezcla de estilos, pues combina la arenisca roja típica de la época de Akbar, con el mármol blanco que se comenzó a usar con Jahangir y Sha Jahan.

La construcción está dividida en dos edificios. En la parte del Sur hay una gran puerta que da acceso a cuatro grandes minaretes con forma de torres, y puertas arcadas falsas.

Por su parte, el mausoleo es el que contiene la tumba del emperador Akbar y a cuyo cenotafio se accede a través de un largo pasillo, estrecho, oscuro y muy abandonado.

En igual estado, es decir, mal conservado, se encuentra la sala central del templo, sin mayores adornos, donde se supone está Akbar.

Puerta de Sikandra

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Categorias: Agra, Viaje a la India


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