Recorriendo las inmediaciones de Mangalore

Templo de Krishna Udupi

Sin abandonar aún el sur de la India, hoy vuelve a pedir su vez el estado de Karnataka. En esta ocasión, el protagonismo recae en la ciudad de Mangalore (no confundir con la capital estatal, Bangalore).

En realidad, para ser más exactos, el recorrido del día tendrá como escenario de excepción los alrededores de esta localidad. Un paseo inolvidable que, por encima de todo, contará con la arquitectura religiosa como eje principal.

La primera parada es Udupi, situada a 60 km al norte de Mangalore. Esta urbe acoge uno de los centros espirituales más célebres de la región: el templo de Krishna (en la imagen). En su interior se venera una imagen que fue recuperada en un naufragio por el santo Madhvacharya. Narra una leyenda que esta representación se dio la vuelta cuando el poeta Kanakadasa (a quien no se le permitía acceder al recinto) visitó el templo.

La siguiente «estación» es Malpe, una ciudad costera sobre la que se alza un templo erigido en honor a Balarama. Desde allí, se puede llegar en barca hasta la isla de Saint Mary, célebre por sus curiosas formaciones de basalto.

En sentido norte, a 75 km, el recién llegado se topará con el centro de peregrinación de Dharmasthala, con la inconfundible silueta de los Ghats Occidentales como telón de fondo. Este lugar debe su fama al templo de Manjunatha, dedicado a Shiva, el dios hindú de la naturaleza. A su vez, tampoco hay que perderse la enorme estatua de Bahubali, muy venerada entre los seguidores del jainismo.

Por último, otro punto que no hay que dejarse en el tintero es la población de Kollur, a 80 km al norte de Mangalore: allí aguarda el magnífico templo de Mookambika. Éste está dedicado a Shakti, en su avatar destructor del demonio Mookassura. Según dice la tradición, el lugar fue consagrado por Adi Sankaracharya en el siglo VIII d.C. Ya son años, ¿verdad?

Foto vía: Travelmattic

Imprimir

Categorias: Karnataka


Deja tu comentario